25. Kineidos, una apuesta por el cine
A ustedes, y tal vez a mí, el cine nos entra hoy por los ojos desde la pantalla gigante del televisor instalado en salón de nuestras casas, donde se ofertan infinidad de películas recién rodadas o filmes de antaño, a gusto del consumidor, adicto a una u otra plataforma digital. Pero esto no siempre fue así: para ver películas había que ir al cine, de estreno o de reestreno, donde se proyectaban las superproducciones del Hollywood, las últimas de romanos o del Far West y las españolas de tema folclórico o de comicidad casposa. Para evitar esta oferta fácil, a partir de finales de los años cincuenta proliferaron las proyecciones de cine comprometido, decían que con mensaje, en centros e instituciones culturales, que facilitaban el acceso gratis a un cine alternativo que no se solía ver en las salas comerciales. Surgió así el cinefórum, del que Kineidos, Seminario de Orientación Cinematográfica, del colegio mayor Ruiz de Alda, fue pionero en el reducido ámbito de la cul...