12. La sala de visitas, atalaya de la cultura y la comunicación
Suban con nosotros la ancha escalinata que, desde la entrada principal de la calle Huerto de Capuchinos, conduce al pequeño vestíbulo distribuidor de la primera planta presidido por el cubículo de la conserjería, del que parte la escalera principal y la de bajada al sótano. Ahí a la izquierda, verán cómo se abre la puerta de una sala que es la joya de la reciente ampliación del edificio colegial. Un habitáculo de más de cincuenta metros cuadrados, dominado por la claridad y la luz, que lo orientan hacia la apertura y la comunicación. Vean cómo el lienzo norte está ocupado por amplísimos ventanales de forma apaisada, cerrados por amplias cristaleras y protegidos por persianas venecianas, que son como la atalaya que abre el colegio a los aires de la cultura, la modernidad y el futuro. Luminosidad que se ve reflejada en las paredes oeste y sur, compuestas de cuarterones de recio cristal esmerilado, y en el ala este, acabada en ladrillo visto pintado de reluciente blanco agrisado. ...